lunes, 26 de noviembre de 2012

Autodiatriba


La verdad el soneto poco importa
porque once sílabas siempre se piensan
en matemática que no conforta
el gorgoteo íntimo que me aprensa.

Esta tinta aborta versos tachados
que nunca se escriben como respuesta,
esta tinta deplora amor manchado
de vacío en la estrofa que me atesta.

Un vendaval en mi corazón crío;
la astucia exiliada de caminar
el ansia donde sólo queda el frío.

La verdad del soneto es recitar
las aguas turbias que sangran el río
de palabras tan fueras de lugar. 

martes, 13 de noviembre de 2012

Autoprotesta


Es esta ánima que el tiempo bosteza
más allá de mi propio entendimiento,
como canción protesta sin aliento
que adversidades en el cuerpo reza

y no lo deja trepar a sus anchas.
La comodidad es un mal afluente
y su agua destilada habla y no miente,
transparente como espejo sin manchas.

Esta cicatriz donde no hubo herida
señala el ejercicio algo cansado
de sanar con palabra repetida,

de caminar con los pies resfriados,
y de entender la apariencia fingida
de los que afirman amar es sagrado. 

lunes, 29 de octubre de 2012


Hace placer. Niebla en la noche.
Mi existencia siente frescura
y en estas carnes aviva
lo que el silencio pregunta.

Cada suspiro de estrella
que se olvida percibir,
olvida también mi rostro
cansado de verse en mí.

Su aguado color rojizo
mesura toda grandeza
que se ansia tan impotente
a la vista de los hombres.

Y la tierra se hace nuestra
porque no existen defectos
ni frustración empedernida
de quien se siente mediocre.

Por eso en noche sin estrellas
mi desencanto se hace encanto
y es el silencio quien musita:
la niebla puede ser felicidad.


miércoles, 17 de octubre de 2012

Cuestión de ser


Este idiota que llevo por nombre
no se rebela a sí mismo.

Este idiota anda sin caminar
se disfraza de cualquiera,
siente ajenas las verdades
y construye soledades blancas
sin chiste y sin idea.

Este idiota no se quiere
por quererse demasiado.

Este idiota apaga su propia luz,
tiene cara de vacío,
sombra indecisa
y alma en laureles.

Este idiota por oficio
cada día se supera
y escribe palabras desafinadas
sin sentido propio ni de cualquiera.

Este idiota narra idioteces
que no merecen ser leídas
en el corto tiempo de los hombres.

Mañana será a su vez decir hoy,
siendo este mismo idiota todo el tiempo,
y el otoño no produce tristezas
porque la sequía de las hojas
pertenecen a mi cuerpo.

Ya vive la indiferencia
de amar el sol de las tardes
como placer detenido,
las horas sin hacer nada
por contentar a mi piel.

La vida es cuestión de verbos,
y este idiota es tan idiota
que espera descifrarse,
llegar a comprender
cuando el tiempo enmudezca
que amar siempre existe,
nunca se inventa,
y que la mentira de envejecer
nace en el miedo,
madura en la nostalgia,
y fallece en la entrega
perpetua entre ejercer
y abandonar los días.

Este idiota es tan trágico
que se ríe de sí mismo.

jueves, 27 de septiembre de 2012


No es que escriba acompasado
o en la ocurrencia del pálpito.

Escribo en fecha incierta
y en necesidad prevista.

Escribo en ese día o en esa noche astuta
que sabe de pecados
porque cada palabra
mata más que las armas,
vuela más que las aves,
sopla más que el levante,
vive más que el propio tiempo.

Sumergido en el deseo
me aferro a ella
cuando la carne adormece
y mi espíritu enmudece invisible,
cuando cada instante sucede
y lo invade el silencio,
cuando se nutre de otras voces
mi propio eco,
cuando se ama y se llora
se ríe y se odia,
cuando extraño la magia
y canta la rutina,
cuando algo inquieta
y solo queda rellenar papel.

Escribo en la distancia de la luz,
la palabra atenta y sabia
dictamina el apogeo;

Si he de sufrir viviendo,
que breve sea
la inconstancia de escribir. 

lunes, 24 de septiembre de 2012


La luna es roja
porque compite con tu pelo,
que no es rojo
y, sin embargo,
por la furia de tus ideas
bien podría serlo.

La luna es negra
porque envidia el lunar
de tu pecho descubierto,
perceptible solo a su luz.

La luna lleva tu rostro
limpio de edades,
porque eres más hermosa
a cada noche que pasa.

La luna a veces produce espejismos,
y me retiene
meditando el pasado.

domingo, 23 de septiembre de 2012


Quiero escribir el silencio
de las palabras vacías,
la riqueza penetrable
de ese mudo boquiabierto.

Decir que la vida sobra
si no se intenta la risa.

Decir que no hay que decir
porque se ha dicho de todo
sin saber si se dice nada.

Pero seguimos diciendo
porque algo habrá que decir;
es lo que se dice existir.

Quiero escribir el silencio
de las palabras vacías,
la pobreza interminable
de este mundo boquiabierto. 

lunes, 3 de septiembre de 2012

Soledades me sobran


1) Soledad ya no hablo sino contigo,
y no eres sino mi sustancia misma
en un continuo llanto de carisma
donde no existe amiga ni enemigo.

Soledad que dormitas en el alma
y vives para nunca envejecer,
este corazón se deja vencer
en tu oleaje sin fondo ni calma.

Soledad que te enamoras tan sola,
de las amantes siempre la más fiel
porque ante la vida dudas la aurora.

De tu palabra muere la amapola
marchita en la sequedad de mi piel,
y pides un soneto a cualquier hora.


2) Una gota de soledad es mi alma
desde el mar incesante y tenebroso
donde la luz es la presente calma
que invade mi nostalgia sin reposo.

Nostalgia de las vidas no vividas
y de los momentos que se perdieron
en la estupidez de mis torpes huidas,
en los labios dormidos que murieron.

Ahora mi ausencia sigue obsesionada
por encontrar una voz en la sombra
que niegue de la vida frivolidades.

Y debo confesar en mi mirada
que no podré contar lo que me asombra
sin evitar el daño de las edades.


3) Quiero escribir un soneto de amor
para ti, mi soledad, que desvelas
cada noche apagando las estrellas
de mi cuerpo inválido sin calor.

Te desvelas para estar junto a mí,
y recordarme que no hay otros besos
que no sean los tuyos en mis huesos
y en mi carne, esclava en tu bisturí.

Nadie sabe nuestro amor, soledad,
en la parda esencia de cada noche
devorando lunas en saciedad.

Permaneces en amor y amistad,
en tanta palabra de este fantoche
que te quiere y no te quiere de verdad.

          *      *      *

4) Soledad que siempre empiezas
cuando el mundo nos acaba,
tú, en cada noche despierta
para velar la amargura,
entre sábanas cubierta
en sueños de travesura.

Soledad caprichosa,
fría, cargante, nostálgica,
tan joven y tan vieja,
arena en el desierto,
viento soplando en la mar,
en campo y en ciudad;
calles vacías de gente,
calles repletas de gente,

escritor en la noche,
reflejo de la luna
en botella vacía,
almohada desvelada,
espejo que delata,
hombre paseando al perro,
individuo individual
por ser sencillo por fuera
y complicado por dentro,
amor en la rutina,
sexo sin placer en el alma,
herida que no siente,
verdad que nunca miente,
besos en la retina,
triste número uno,
palabra tan corta y tan larga.

Soledad sin alegría,
te invito a que te incineres
y abandones este oficio
de desinflar corazones.

                     *    *    *

5) Habitamos la soledad,
¿se siente ella habitada?

jueves, 23 de agosto de 2012

Aire que se marchita


Andaba yo distraído
por la generosidad del momento:

una playa rebosante de luz
abierta a las olas, al cielo, a pechos
descubiertos y pisadas borradas
en la arena, hace de mi conciencia
línea delgada del deseo
en trazo perfecto e irremediable,
donde el tiempo es una barquilla anclada
en ese inmenso mar sin calendarios.

El verano sólo conoce la plenitud,
y las carnes morenas, inocentes, radiantes,
emiten esa luz
de los días sagrados.

Sólo conoce espejismos
en noches que no terminan
y días que quieren ser noches.
En momentos que se pisan
para ya con otro andar
cada año recordarse.

Ahora que soy complicidad,
que prosiga este dulce pensamiento
sumergido bajo oleaje
del tiempo a plena luz, a plena estancia,
preparado para echarme a la cara septiembre.


La vida es un soplo que arrastra oportunidades,
el verano aire
que se marchita.

lunes, 20 de agosto de 2012

Contrariedades


Felicidad eterna en el altar,
veranos que nunca sufren el frío,
labios que se cierran para besar,
cuerpos benditos en el desvarío.

Almohadas que regalan la paz,
amores que no duelen en los huesos,
errante caminando sin disfraz,
tiempo sin caer por su propio peso.

Dinero incoloro, inodoro e insípido,
sueños en vigilia aguantando el sueño,
partidas de ajedrez sin adversario,

inculto a la cultura del estúpido,
placeres sin patrimonio ni dueño.
Así las cosas para quien diga lo contrario. 

domingo, 12 de agosto de 2012


A veces no me soporto.

A veces es habitual
recordarse los complejos
e insultarlos a la cara.

La carencia del lenguaje,
lo absurdo de la inocencia
lo absurdo de la quietud
lo absurdo de mi existencia.

Quiero escribirlo ahora
(en esta noche de verano viva
con vocerío en las calles
que se apaciguará por septiembre)
para ser mi propio testigo
en mi propio castigo.

A veces y tantas veces
no soy yo mismo,
incrimino a mi alrededor
y la rabia es un perro acorralado
que ladra mi arrítmico corazón.

No existe mejor insulto
que insultarse en un poema.

A veces resulto ser yo,
encogido de hombros
habitando la tristeza. 

sábado, 28 de julio de 2012


Tumbado en el suelo de mi mirada
observo a la luna rozar la piel
de otro verso ausente y en retirada
que incrimina cada pisada infiel.

Tumbado en el suelo de mi mirada
pide esta alma un cuerpo de inspiración,
que la canción salga de una tirada
en la apuesta de perder mi desazón.

Mas sé que cuando vivo no hay manera
de subrayar lo que a veces escribo,
por lo que la almohada se desespera.

Quiero vaciar el alma sin motivo,
y sé que cuando escribo no hay manera
de subrayar lo que a veces vivo.

lunes, 23 de julio de 2012

Otra inútil canción para la paz*


Si un poema se convirtiera en himno,
otra inútil canción para la paz*,
su canto haría de un mundo benigno
o un mensaje acribillado sin más.

Las palabras forjadas por los cuerpos
condenadas a amarse sin parar,
si un día defendieran nuestro miedo
el verso ya no sería un hogar.

Por eso hay que ventilarlas al viento
que, como el mar, no entiende de fronteras
ni de habitáculos que deban asiento,

es bueno dejarlas libres de tormento
y solo sufran en carne de cualquiera;
aquel que sin entender las siente dentro. 

viernes, 13 de julio de 2012

Canción inútil


Para alejarme del verso
necesito que tu boca
vocalice esas palabras
y afirmen la vida es bella.

Para alejarme de ti
me basta con este verso
que nace de la conciencia
pésima de tu deseo.

Para alejarme del arte
que dibuja tu sonrisa
más vale que no me beses
ni despacio ni deprisa.

Para alejarme de mí
todo tuyo se hace bueno;
para alejarme del verso
que no quiere compartir.

domingo, 8 de julio de 2012

Soliloquio de una noche


Es la noche la que introduce
el andar insomnio y vago
de querer estar despierto
para que no pase otro día.

Otro día en esta certeza,
inconfundible y real,
donde la luz está muerta
y el pecho vendado a voces.

De la tragedia que no entiendo
de mi cuerpo paralizado
sólo sé que vivir anclado
es retratarse con el tiempo.

Hoy consigo preguntarme
menos veces de las que duermo
si cada paso de soldado
se encaminan a alguna parte.

Pero la sangre a veces fluye
como el licor llega al cerebro,
y hay noches que emiten suspiros
que abofetean en el sueño.


jueves, 5 de julio de 2012

Escriba lo que escriba


Muerte o vida es el vacío
que no me quiere escribir.

Es un desagradecido,
después de tantos versos
en la noche sin fin,
encuentra mi sonrisa
y piensa que ya no le obedezco.

Piensa que sólo su voz
cobra vital importancia,
y que los relojes marcan su tiempo.

Piensa que su cuerpo indefinible
es la religión de la duda,
y que abrir los sentidos
siempre lleva a pronunciar
su aliento, su nombre.

Intenta callar al mundo
y el pecado es el poeta.

Por eso voy a dedicarme
a llenar cántaros de inspiración
con su estupendo silencio,
como, por ejemplo;

esta tarde, ahora mismo,
el verso que nace muere dos veces;
o es olvido o recuerdo
que duerme conmigo,

esta tarde de telediario
he descubierto
la cárcel del hombre en su alma;
quien posee la libertad
y no la siente consigo,
o que en verdad la siente
pero pertenece al miedo.

Es en este atardecer,
cuando la calma invade
en materia de relojes,
cuando somos eternos.

Cuando puedo decir
que la verdad no existe
por más que mintamos.

También se me viene,
en tinta corrida,
que el blanco es el color de la ausencia
y las horas anestesiadas de presente
marcan tu recuerdo,

ese mismo blanco de la muerte,
desde que tú no estás.

Y de vuelta al espejo
busco la luz en el tiempo
y me reinventa su sombra.
Bostezo los días
en un Carpe diem atropellado,
impaciente y más impaciente
en cada momento que pasa.

Y entrelazando imágenes
trazo la curva del pensamiento;
con lo de fuera y lo de dentro.

Pero ahora, como siempre,
interrumpe una voz
y llego a una conclusión;

el vacío te responde
escribas lo que escribas. 

sábado, 26 de mayo de 2012

Tiempo que se cumple


¿Cómo saborear dulce en mi boca
sin que tu ausencia se funda en abismo,
cómo llorar cuando de verdad toca
para el amor que se llora a sí mismo?

¿Cómo andar el camino sin camino
y saber derrotarse en la derrota,
cómo reconocer que fui un cretino
cuando tantas veces dijiste idiota?

¿Cómo el amor decide hacerse entrega
en el momento en que sobra razón 
para no aprender si de verdad ciega?

¿Cómo decir “te quiero” con tensión,
a la flor de la luna veraniega
con tu adiós clavado en el corazón?

martes, 1 de mayo de 2012

Flecha sin corazón


Mi cuerpo ya no es cuerpo;
flecha sin corazón
que resiste en el ritmo
de caminar sin pulso.

Sólo vivo unas horas,
el resto las malgasto
en minutos propios
y pasos de silencio.

Tiempo a destiempo
me vuelvo un títere roto
en manos del egoísmo,
y los días son noches
desiertas de palabras.

Es normal el sufrimiento,
de tantas veces velarlo
aprendió a resarcirse
en balada sin trompeta,
letra muerta sin canción.

Por eso río
en la absurda parodia
del que juega a descifrarse.

Y como dije
de mi cuerpo que no es cuerpo,
que sólo vive unas horas
desiertas de palabras
y de pasos ajenos,
marcho sin decir adiós.

sábado, 28 de abril de 2012

Necesidad vanidosa


No te pienso esperar.
Voy a escribir lo que sea,
porque quiero y ahora.

Sólo quiero escribir
este verso que acaba
cuando yo lo acabe, ahora o después,
como si decidiera
matarlo y resucitarlo luego.

Ya sé que la poesía
se sirve en plato frío
y que un poema nunca
estará por terminar,
pero existe una fuerza intolerable
que lleva al placer
que poco dura;
                         como un beso en la despedida,

como el reencuentro con el retrete
tras horas sin orinar.

Estas frívolas palabras
se repiten a falta
de tu constancia.

Hay quien dijo:
La prosa es más agradecida.

Yo prefiero tu encanto.

lunes, 9 de abril de 2012

La poesía es un plato frío

Palabra por palabra
no es mío este habla,
y heredados los poemas
son ellos quienes se acuerdan de mí.

Mi voz es una sílaba arrancada
de libros que caminan
por sí solos, y que hacen caminar.

Por eso cuando escribo
las palabras quieren ser alguien,
y por lo siguiente las atropello
para cuanto antes
beban de mí, igual que yo bebo de otras.

Pero lo que ellas forman
son el cuerpo sin sombra
de un cuaderno a destiempo;

poemas que se sirven
siempre en plato caliente.

jueves, 22 de marzo de 2012

A medianoche

No recuerdo este verso.

Las tareas cotidianas
abortan su escritura.

Busco palabras para rescatarlo,
y marchó para siempre.

martes, 13 de marzo de 2012

Canción sin nombre

De hace tiempo no comparto
juventud de mis amigos,
siempre andando tan extraño
con otra que va conmigo.

Ella me enseña la vida
bien pintadita de verde,
y parece tan bonita
que si la dejo se pierde.

Ella amanece en mi cama
y hace mis ojos cerrar,
si la abandono me llama
para no ver la verdad.

Desde entonces vivo loco
y me encierro en su cordura,
ella me manda un piropo
en sueños de travesura.

Ese piropo es mi cárcel;
el ego de esta cuarteta
que se canta al incendiarse
la basura de un poeta.

Por las calles me seduce
y me dice donde vas,
no es oro lo que reluce
para caminar descalzo.

Embustera un día exclama:
“la risa dejas morir
y hasta el alma se te arruga,
no te quiero para mí!”

Y con un grito indecente
le puse canción sin nombre
al sueño de no perder
el limbo de la inocencia,

al limbo de la juventud
en este reino tan viejo
que me pide la decencia
de ser esclavo, ser hombre.

viernes, 2 de marzo de 2012

Canción de silencio

Recuerdo el sueño
sin formas ni color.

Era madrugada.

La luna quería ser poeta
y llamó al corazón sin nombre.

-¡Luna, tú por aquí,
siempre cuerpo presente,
luz en la oscuridad!

(Ni contestó).

-¡Luna, callas en el día,
la noche te hace brillar!

Mis ojos enseguida enrojecieron
por no soportar los mares derrumbarse.

(Marchó sin más).

Entonces el triste charco
-intacto a la luz-
decidió hacerse sal
para no encontrar mi rostro.

jueves, 1 de marzo de 2012

Canción arraigada

La locura me persigue
casi roja y enlutada,
cada vez que por olvido
me sonríe tu recuerdo.

Su fruto brota en invierno
y se viste de amargura
cada sábado a la noche
en la que no existen besos.

Grita por calles sin coplas
ni versos de ruiseñor,
se mancha de ron añejo
para limpiarse su amor.

La locura me persigue
y llora desconsolada
sin tu carne y sin tu fuego,
que se prende en otras sábanas.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Acaso reflexión

Hacerse hombre…

¿Qué importa
más tarde que temprano,
si hay que matar al niño?

Uno crece cuando la libertad
presta otra cara,
y el tiempo enseña
a mirarla con otros ojos,
a sentirla bella y durmiente
por miedo a aprender
a usarla.

Entonces los labios se agrietan en el deseo
y la conciencia se hace pesada
en el discurso de la buena fe,
en la duda que desconcierta,

tanto, que estas palabras
ronquido tras ronquido,
- acaso reflexión-
juegan al encenderse y apagarse
como pulso titánico del tiempo

que golpea y endulza,
que se olvida y nos piensa.

“Crecer es una tarea difícil,
una fatalidad.”

Y los pasos siempre sirven
para indagar su espesura. 

lunes, 30 de enero de 2012

Canción amarga

Mis manos olvidaron ese cuerpo
- el tacto del presente-
atadas sienten la lluvia
como hambre en los bolsillos.

Mis manos ya son tuyas
-recreo de la inocencia-
y en el color del recuerdo
mis manos mueren de amor.

Mis manos fueron vida
que no se esconde,
la puerta cerró tras los pasos
y desafinaron esta canción.

El ritmo es decadente.

Mis manos hielan la voz.

martes, 24 de enero de 2012

Sueñas desnuda, tierra,
pero tu corazón
lo arrancó el viento,
harto de dar bandadas
sin encontrar preguntas.

Las calles pisotean
tu frente, con angustias,
y el ruido apagó tu canto
que enmudecía el mar.

Ya no sabes situarte
y tu ciclo imbatible, constante,
quedó en una alfombra gris
de falsa sequía, sea verano o invierno.

¡Ay, lo que fue de ti,
tú que le pusiste nombre al tiempo!

Giraste al atardecer
para verte en el espejo,
y quisiste no tener ojos que alimentar
para huir del mundo.

Pero nadie lo sabe,
callaste para no ofender al hombre
que piensa en vivir
y te atropella,
que busca la verdad
y te incinera,
que persigue sumar
para restar la tierra.


viernes, 6 de enero de 2012

Sé que algo se esconde en la noche idiota
por las ciudades muertas de deseo,
y es a la muerte misma la que veo
danzar de angustia con el alma rota.

Sus calles dibujan, junto su sombra,
coléricas voces que vierten luces
y discuten en coches y autobuses
pisoteando su cielo de alfombra.

La muerte ya no tiene paradero
y los escombros de su silencio
edifican minutos de aguacero.

Su epitafio aparece en un anuncio
donde los besos no llevan te quiero
y donde correr es de sano juicio.