Mi trocito de valentía
es este verso plagiado
del corazón de los poetas;
donde la noche puede no ser noche
y la lira sean estrellas
que encienden y apagan
las ascuas de los deseos.
Sus desfiladeros perros
sus metáforas seminales
me empujan cara a la muerte
por entregarle mi calavera.
Camino por las palabras
paso al frente
lo que torpemente cabizbajo
dejo a la corriente.
Creo en su carmín de espejos
porque no tengo en que creer
sino tinta asesina,
sangre de los sentimientos.
Lo que no supe contarte
aquí lo digo,
lo que no supe atreverme
aquí lo lloro,
lo que no supe expresarme
lo expreso en un papel botella
que haga de navío,
atravesando el manto helado
en el que nado cuando hace frío.