lunes, 5 de diciembre de 2011

Si algún día me quieres,
-ya que tantas noches lo haces-
procura pronunciar esas palabras
cuando estemos cansados y hagan falta.

Porque ya sabes
que mi cuerpo en el tuyo vive,
y mientras tanto
te doy las gracias, como regalo de amor.

Por eso no reprimas
-con la derrota en el gesto-
noches que no fueron las más bonitas,
besos que se quemaron para ya no encenderse
o llamadas sin contestar,

porque si algún día sé que me quieres
y percibo en tu rostro algo inusual,

será la noche anterior
la que agradezca mi despedida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario