jueves, 22 de marzo de 2012

A medianoche

No recuerdo este verso.

Las tareas cotidianas
abortan su escritura.

Busco palabras para rescatarlo,
y marchó para siempre.

martes, 13 de marzo de 2012

Canción sin nombre

De hace tiempo no comparto
juventud de mis amigos,
siempre andando tan extraño
con otra que va conmigo.

Ella me enseña la vida
bien pintadita de verde,
y parece tan bonita
que si la dejo se pierde.

Ella amanece en mi cama
y hace mis ojos cerrar,
si la abandono me llama
para no ver la verdad.

Desde entonces vivo loco
y me encierro en su cordura,
ella me manda un piropo
en sueños de travesura.

Ese piropo es mi cárcel;
el ego de esta cuarteta
que se canta al incendiarse
la basura de un poeta.

Por las calles me seduce
y me dice donde vas,
no es oro lo que reluce
para caminar descalzo.

Embustera un día exclama:
“la risa dejas morir
y hasta el alma se te arruga,
no te quiero para mí!”

Y con un grito indecente
le puse canción sin nombre
al sueño de no perder
el limbo de la inocencia,

al limbo de la juventud
en este reino tan viejo
que me pide la decencia
de ser esclavo, ser hombre.

viernes, 2 de marzo de 2012

Canción de silencio

Recuerdo el sueño
sin formas ni color.

Era madrugada.

La luna quería ser poeta
y llamó al corazón sin nombre.

-¡Luna, tú por aquí,
siempre cuerpo presente,
luz en la oscuridad!

(Ni contestó).

-¡Luna, callas en el día,
la noche te hace brillar!

Mis ojos enseguida enrojecieron
por no soportar los mares derrumbarse.

(Marchó sin más).

Entonces el triste charco
-intacto a la luz-
decidió hacerse sal
para no encontrar mi rostro.

jueves, 1 de marzo de 2012

Canción arraigada

La locura me persigue
casi roja y enlutada,
cada vez que por olvido
me sonríe tu recuerdo.

Su fruto brota en invierno
y se viste de amargura
cada sábado a la noche
en la que no existen besos.

Grita por calles sin coplas
ni versos de ruiseñor,
se mancha de ron añejo
para limpiarse su amor.

La locura me persigue
y llora desconsolada
sin tu carne y sin tu fuego,
que se prende en otras sábanas.