lunes, 30 de enero de 2012

Canción amarga

Mis manos olvidaron ese cuerpo
- el tacto del presente-
atadas sienten la lluvia
como hambre en los bolsillos.

Mis manos ya son tuyas
-recreo de la inocencia-
y en el color del recuerdo
mis manos mueren de amor.

Mis manos fueron vida
que no se esconde,
la puerta cerró tras los pasos
y desafinaron esta canción.

El ritmo es decadente.

Mis manos hielan la voz.

martes, 24 de enero de 2012

Sueñas desnuda, tierra,
pero tu corazón
lo arrancó el viento,
harto de dar bandadas
sin encontrar preguntas.

Las calles pisotean
tu frente, con angustias,
y el ruido apagó tu canto
que enmudecía el mar.

Ya no sabes situarte
y tu ciclo imbatible, constante,
quedó en una alfombra gris
de falsa sequía, sea verano o invierno.

¡Ay, lo que fue de ti,
tú que le pusiste nombre al tiempo!

Giraste al atardecer
para verte en el espejo,
y quisiste no tener ojos que alimentar
para huir del mundo.

Pero nadie lo sabe,
callaste para no ofender al hombre
que piensa en vivir
y te atropella,
que busca la verdad
y te incinera,
que persigue sumar
para restar la tierra.


viernes, 6 de enero de 2012

Sé que algo se esconde en la noche idiota
por las ciudades muertas de deseo,
y es a la muerte misma la que veo
danzar de angustia con el alma rota.

Sus calles dibujan, junto su sombra,
coléricas voces que vierten luces
y discuten en coches y autobuses
pisoteando su cielo de alfombra.

La muerte ya no tiene paradero
y los escombros de su silencio
edifican minutos de aguacero.

Su epitafio aparece en un anuncio
donde los besos no llevan te quiero
y donde correr es de sano juicio.