jueves, 27 de marzo de 2014


La distancia es un cerco a tu cintura
cuando atemperas la sed de mí mismo
dando brincos de rabia y hermosura
en la extraña fuente de tus abismos.

Y es que lloro inquieto sin la ternura
con que dañas mi ánimo de lisiado
en tu intento de ponérmela dura
con tan pobres besos que siempre has dado.

Ya no siento tus noches en los días,
y será porque prefiero ayunar
las raciones de amor que me debías.

Desnudas mi llanto mudo al crear
desechos que perduran, Poesía,
en tu oficio masoquista sin par.

sábado, 20 de julio de 2013

A una chavala azul

Amo la ágil memoria de tu cuerpo
que pretende olvidarse de hermosura
cuando la noche hace de él su estatura
y el silencio febril arde lo incierto.

Cuando te disparo después de muerto
y esta lengua dialoga en la espesura,
amo la ceniza en tu pecho oscura
que recuerda los días de desierto.

Porque mi forma de querer no es tuya,
gusto tu piel como vida que marcha
en la disciplina de cada encuentro.

Mi perfecta sed es que el agua fluya
por la soberbia de besos en racha
sin tristeza qué pensar de momento.

lunes, 27 de mayo de 2013

Quiero escribir el silencio
de las palabras vacías,
la riqueza penetrable
de este mundo boquiabierto.

Decir que la vida sobra
si no se intenta la risa.

Decir que no hay que decir
porque se ha dicho de todo
sin saber si se dice nada.

Pero seguimos diciendo
porque algo habrá que decir;
es lo que se dice existir.

Quiero escribir el silencio
de las palabras vacías,
la pobreza sempiterna
de este mundo boquiabierto.

sábado, 25 de mayo de 2013


Mi corazón es una cárcel que cuando canta
pretende liberarse de auroras fatigadas
cavando un butrón que hierva la sangre a su garganta
para al aire salir en palabra derramada.

Mi corazón es un poema que cuando calla,
-amordazado como ladrido con bozal-
rompe su cuerpo de alma y en el silencio estalla
cuando el dolor tiene su propio verso al final.

Mi corazón, ancla que se teme a la deriva,
se reconoce analfabeto en latir amor.
No sabe sino despedirse para olvidar,

no sabe sino rememorar la despedida.
Balcón deshabitado que degrada el color,
cuando quiere querer, quiere no llegar a odiar.

domingo, 14 de abril de 2013


Ahora que soy palabra maltratada
quiero negar la aurora del dolor
que en su inventario diario en desamor
moja mi cama de cuentos sin hada.

Ahora que soy la luz de mis heridas
-la arquitectura infame de unos versos
que calan de duermevela los huesos-,
prefiero renegar de mí enseguida.

Porque día que anochece el encanto
de respirar pasos a la deriva
en el sabio asombro de rendir parte,

no es día, sino aurora de quebranto
que en su oscura serenidad aviva
esta timidez inquilina en Marte.

miércoles, 10 de abril de 2013

La poesía es la vigilancia del dolor,

el culto a esa herida imperdonable
en la inconformidad de los días,

la fragancia que mancha y no perfuma.