lunes, 26 de noviembre de 2012

Autodiatriba


La verdad el soneto poco importa
porque once sílabas siempre se piensan
en matemática que no conforta
el gorgoteo íntimo que me aprensa.

Esta tinta aborta versos tachados
que nunca se escriben como respuesta,
esta tinta deplora amor manchado
de vacío en la estrofa que me atesta.

Un vendaval en mi corazón crío;
la astucia exiliada de caminar
el ansia donde sólo queda el frío.

La verdad del soneto es recitar
las aguas turbias que sangran el río
de palabras tan fueras de lugar. 

martes, 13 de noviembre de 2012

Autoprotesta


Es esta ánima que el tiempo bosteza
más allá de mi propio entendimiento,
como canción protesta sin aliento
que adversidades en el cuerpo reza

y no lo deja trepar a sus anchas.
La comodidad es un mal afluente
y su agua destilada habla y no miente,
transparente como espejo sin manchas.

Esta cicatriz donde no hubo herida
señala el ejercicio algo cansado
de sanar con palabra repetida,

de caminar con los pies resfriados,
y de entender la apariencia fingida
de los que afirman amar es sagrado.