sábado, 28 de abril de 2012

Necesidad vanidosa


No te pienso esperar.
Voy a escribir lo que sea,
porque quiero y ahora.

Sólo quiero escribir
este verso que acaba
cuando yo lo acabe, ahora o después,
como si decidiera
matarlo y resucitarlo luego.

Ya sé que la poesía
se sirve en plato frío
y que un poema nunca
estará por terminar,
pero existe una fuerza intolerable
que lleva al placer
que poco dura;
                         como un beso en la despedida,

como el reencuentro con el retrete
tras horas sin orinar.

Estas frívolas palabras
se repiten a falta
de tu constancia.

Hay quien dijo:
La prosa es más agradecida.

Yo prefiero tu encanto.

lunes, 9 de abril de 2012

La poesía es un plato frío

Palabra por palabra
no es mío este habla,
y heredados los poemas
son ellos quienes se acuerdan de mí.

Mi voz es una sílaba arrancada
de libros que caminan
por sí solos, y que hacen caminar.

Por eso cuando escribo
las palabras quieren ser alguien,
y por lo siguiente las atropello
para cuanto antes
beban de mí, igual que yo bebo de otras.

Pero lo que ellas forman
son el cuerpo sin sombra
de un cuaderno a destiempo;

poemas que se sirven
siempre en plato caliente.