miércoles, 24 de agosto de 2011

¿Qué es la mar?

                       ¿O el mar?

Su sonrisa no la encuentro
por más que repita sus labios en mis pies.

Sabes de sobra, caprichoso o caprichosa,
que contemplo tus joyas
como animal enamorado,
mientras te mofas
por lo ridículo de mis versos.

Me arrancas del suelo
y me destrozas la sombra
con la que camina mis ojos
al cruzar calles llenas de invierno.

Mientes con el viento cuando susurras
que te enorgullezco...

... y fue un pecado abrirlos para verte
porque ya nada me regalas,
llenaste mi apetito al sentir
que después no se siente nada.